Estudiantes del ITESO recorrieron López Mateos Sur para explorar sus problemas de movilidad y proponer soluciones artísticas, destacando que la avenida, dominada por autos privados, fragmenta el territorio y dificulta el tránsito peatonal, mientras especialistas señalan la necesidad de transporte masivo y entornos urbanos más seguros y accesibles.
Por: Sofía Arana Velasco
23.10.2025

El pasado domingo 19 de octubre estudiantes de arquitectura del ITESO, se dispusieron a recorrer las calles de López Mateos Sur se dispusieron a la tarea de entender mejor su ciudad. La actividad organizada por Cubo Rojo, consistía en entender las problemáticas de movilidad, desde la experiencia traducida en arte.
“Desde mi perspectiva, honestamente, y a partir de lo que he estudiado, no existe una solución definitiva, pero sí acciones de mitigación”. La urbanista y arquitecta Karla Bañuelos, subraya que el congestionamiento vehicular no es el problema central. La clave está en apostar por un sistema de transporte masivo y en la movilización de la ciudadanía, que se enfrenta a estas situaciones de forma cotidiana, “No habrá manera de mejorar estas condiciones si no nos movemos de forma colectiva, incluso masiva”.
La actividad era simple, después de recorrer a pie un tramo de López Mateos Sur, visualizar el flujo vehicular desde un puente peatonal. El fin de esto era imaginar, imaginar lo que podría ser, y dibujar una solución imaginaria, para un problema muy real. Cada uno de los participantes de esta actividad tenían ideas diferentes sobre cómo podría verse dicha solución, pero lo que todos tenían en común es la deuda que tenemos con el peatón. Los sketches fueron colgados del puente peatonal a forma de intervención artística.
Se pensaron espacios llenos de vegetación, ciclovías, espacios seguros no solo para transitar, sino que también para habitar; incluso semáforos, ya que el primer semáforo que hay desde que entras a la Zona Metropolitana de Guadalajara por esta vía es hasta Plaza del Sol.
La arquitecta Margarita de Silva Peña destacó la importancia de la participación ciudadana para impulsar cambios reales en la ciudad. Subrayó que gran parte de la población desconoce los problemas urbanos actuales, por lo que consideró esencial visibilizarlos a través de acciones colectivas.
“La participación ciudadana es fundamental para que ocurran cambios significativos”, señaló, y agregó que ejercicios como el dibujo, la observación o la fotografía pueden servir para hacer visibles las problemáticas cotidianas y fomentar una ciudadanía más activa y comprometida.
La avenida ha fungido como una ruptura dentro de la vida ciudadana. Concebida principalmente para la movilidad del automóvil, ha dejado de ser una vía de conexión para convertirse en una barrera que fragmenta el territorio.
De acuerdo con el Estudio de Construcción de la Solución Vial en el circuito Av. López Mateos, segunda etapa, publicado por el Gobierno de Jalisco en su portal de transparencia, el tráfico en la zona sur de la avenida está compuesto mayoritariamente por vehículos particulares, que representan el 91.1 % del total. En contraste, solo el 3.4 % corresponde al transporte público y el 5.5 % a vehículos de carga.
Karla Bañuelos señaló que en López Mateos existe una deuda profunda con las personas que caminan, pues las condiciones actuales no garantizan seguridad ni dignidad para los peatones. La atención no debe centrarse únicamente en la vialidad principal, sino también en los entornos de las comunidades que la rodean, ya que muchas personas recorren trayectos a pie desde sus casas hasta los puntos de transporte público.
“Es tan importante poder atravesar López Mateos de manera digna como circular por ella”, afirmó, al subrayar la necesidad de aceras amplias, iluminación, señalización, accesibilidad universal y espacios arbolados que permitan caminar la ciudad de forma segura y humana
La mala planeación urbana, el transporte público deficiente, la escasez de puentes peatonales, muchos de ellos en malas condiciones, y la baja permeabilidad del entorno dificultan el tránsito seguro y accesible de las personas. Esta falta de permeabilidad, entendida como la capacidad de un espacio urbano para permitir el flujo libre de personas y actividades, no solo limita la movilidad, sino que también genera inseguridad y aislamiento entre quienes habitan y transitan la zona.
La experiencia en López Mateos Sur evidenció que transformar la avenida requiere ir más allá de soluciones viales tradicionales. Mejorar la movilidad y la seguridad peatonal depende de combinar infraestructura adecuada, transporte masivo eficiente y, sobre todo, participación ciudadana activa. Solo a través de un enfoque colectivo que considere a quienes caminan, habitan y usan la ciudad a diario, será posible reconectar el territorio y construir un entorno urbano más seguro, accesible y humano.

